Silvia lleva una vida anodina, aunque trabaja en la Biblioteca Nacional su única diversión es reunirse con sus amigas y coleccionar antigüedades pero un manuscrito encontrado en las tapas de un viejo libro cambiará su vida. El manuscrito contiene una serie de enigmas que le llevarán a pedir ayuda a Álex, un experto en castillos medievales y juntos vivirán una aventura en la que conocerán el amor y la distancia, tendrán que esquivar a millonarios con una ambición desmedida, a ladrones de arte sin escrúpulos, a policías y a extraños sicarios. Estos son los elementos que, en El escalón 33, confluyen en una trepidante trama en la que los castillos medievales y las marcas de canteros esconden enigmas que aún no se han desvelado.
Luis Zueco divide esta historia en tres partes y en cada una de ellas la tensión va en aumento y la velocidad se dispara hasta llegar a un final apoteósico. En la primera parte Madrid es un personaje más que verá urdirse una compleja trama en la que están implicados unos personajes redondos y tremendamente atractivos; en la segunda los personajes se lanzan a una investigación por los castillos de España, Cáceres, Huesca, o La Rioja serán el escenario de una búsqueda y una persecución vertiginosas; en la última las localizaciones van desde las calles de Zaragoza hasta un pequeño pueblo del Alentejo portugués pero todos los personajes confluyen en el castillo de San Juan en Mora de Rubielos en donde se produce un giro de la trama que dejará al lector impactado.
Una obra con una historia novedosa sobre un tema, los castillos, que nunca se ha tratado en la literatura en castellano, una ambientación muy lograda y unos personajes potentes que atrapan desde las primeras páginas.
“El Escalón 33”: Un viejo libro oculta sorprendentes enigmas.